Postludio
Parece ser que hasta las letras han desaparecido, y se vuelve tan falaz eso de venir aca a gritar. La melancolía y la nostalgia son temas muy rayados ya, prefiero un silencio que nombre tu nombre y no mil suplicas que se muy bien no contestaras.
(…)
Ya no quiero seguir en batalla pero tampoco puedo salir de aquí y solo veo un mar intranquilo y una tarde navegando en el horizonte.
Es tan absurdo esto de reconocer demonios como si no fuera obvio para los imperdibles.
¿Y si mejor nos vamos en ese ultimo tren?
¿Y si mejor comenzamos a cumplir promesas?
Pero ya ni fuerzas quedan ya, todas se gastaron mirando la pared y en las madrugadas de viernes y en las tardes de domingo.
Me he exiliado tantas veces que no se donde estoy, y mi mundo es mas bien un dibujo sin terminar, y no es tan malo después de todo, porque si no fuera así, no te hubiera conocido.
Gracias a los que rieron conmigo pero sobre todo a los que lloraron, y no es una frase de despedida, es el último párrafo de este libro.
Pero algo hay que hacer, porque la noche esta muy avanzada ya y deseo tanto de verdad terminar el dibujo, y que vengas, y que me ayudes y que te rias y que te lea y que me leas y que te dibujes y que usemos colores nuevos.
Ahora solo puedo prometerte aquello que siempre he llevado bajo el brazo y si no te lo puedo dar, al menos moriré en el intento.
(…)
Ya no quiero seguir en batalla pero tampoco puedo salir de aquí y solo veo un mar intranquilo y una tarde navegando en el horizonte.
Es tan absurdo esto de reconocer demonios como si no fuera obvio para los imperdibles.
¿Y si mejor nos vamos en ese ultimo tren?
¿Y si mejor comenzamos a cumplir promesas?
Pero ya ni fuerzas quedan ya, todas se gastaron mirando la pared y en las madrugadas de viernes y en las tardes de domingo.
Me he exiliado tantas veces que no se donde estoy, y mi mundo es mas bien un dibujo sin terminar, y no es tan malo después de todo, porque si no fuera así, no te hubiera conocido.
Gracias a los que rieron conmigo pero sobre todo a los que lloraron, y no es una frase de despedida, es el último párrafo de este libro.
Pero algo hay que hacer, porque la noche esta muy avanzada ya y deseo tanto de verdad terminar el dibujo, y que vengas, y que me ayudes y que te rias y que te lea y que me leas y que te dibujes y que usemos colores nuevos.
Ahora solo puedo prometerte aquello que siempre he llevado bajo el brazo y si no te lo puedo dar, al menos moriré en el intento.
