javier no era muy diferente al resto, tenia 28 años, vivia solo en un apartamento de la zacamil y era el tipico empleado de oficina privada
ya hacia mucho que habia dejado de luchar por sus ideales, no eran particularmente buenos recuerdos los que le venian cuando hacia memoria
tenia, eso si, sus variantes de la felicidad, cuando iba a comer a un restaurante de esos de metro, solia sentarse cerca del area de niños para ver como jugaban y reia y disfrutaba a veces incluso mas que los propios padres de esos niños
disfrutaba ademas, de caminar las tardes de domingo por el parque cuscatlan, donde veia parejas que se juraban amor para siempre y que al verlas el, seguia creyendo en el amor
no faltaban claro esta, las platicas de bar, de esas donde se arregla el mundo y donde se sinceraba
un dia, decidio no ir a trabajar, estaba decidido a romper la rutina que lo amarraba, y penso que este era el primer paso, no contesto el telefono en los dos días siguientes ....